La Práctica del Aikido

El sentido de la etiqueta aparece naturalmente
en la práctica a medida que se progresa en el camino.
Varios aspectos se conjugan para dar forma
a un cuerpo de reglas naturales a cualquier actividad que
persiga un bien superior, a través de la práctica
regular y comprometida.
Aspectos como la disciplina, el cuidado del compañero,
el respeto por las tradiciones, los aspectos mentales y
espirituales de la práctica, el cuidado del Maestro
entre otros, forman parte de este sentido de compromiso
que toma la práctica una vez que comenzamos a identificarnos
con ciertos valores o virtudes.
Estos valores no debieran surgir como algo
impuesto o lesivo a las libertades personales, por el contrario,
explicitan un estado de sanidad de la mente y el cuerpo
que participan de este estilo de estar en el mundo.
Es una parte del camino pues aporta precisión,
claridad, humildad, atención (awareness), y nos permite
volcarnos hacia una experiencia particular con cada compañero
de práctica y finalmente con una sensación
de experiencia amplificada, en cuanto a todo lo que percibimos
que ocurre en el dojo, y quizás luego, fuera de él.
Para involucrarse en esta experiencia del bien y de sus
efectos, la etiqueta se transforma en una llave.
*Más adelante en esta sección,
introduciremos aspectos específicos que tienen que
ver con experienciar la etiqueta desde esta visión
de naturalidad y sanidad.